VI. Jarcia Naval (nudos marineros)

"Los nudos náuticos, esenciales para cualquier marinero; ellos forman parte del acervo de conocimientos de cualquier marinero que se precie y distinguen a los principiantes de los navegantes más experimentados. Cada nudo tiene un propósito y una utilidad distinta. Si quieres descubrir todo sobre los nudos marineros, 

¡no dejes de leer!".

Un nudo deberá reunir las siguientes características

  • Deberá ser sencillo en su manufactura
  • Deberá ser estético y limpio
  • Nunca deberá quedar cruzado o encimado
  • Nunca deberá poder deshacerse por sí solo
  • No deberá ser corredizo
  • Y tendrá que ser fácil de deshacer

Diferentes aplicaciones de las sogas marineras A Bordo

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Nudos Ornamentales

Cuadro tradicional de Nudos Marineros

La Jarcia o Cabulleria (NAVAL)

Jarcia o cabullería es la denominación general que se da al cordaje de fibras vegetales o artificiales o de hilos metálicos; su aplicación a bordo es múltiple y recibe distintos nombres de acuerdo al grosor, forma de torsión, largo, material de elaboración y finalidad de su destino.

La jarcia de un buque según sea la tarea fundamental de su uso se divide en: jarcia firme o muerta (obenques, burdas, estays, etc.) y jarcia de labor o viva (bozas, viradores, amantillos, amantes, drizas, escotas, betas de aparejos, etc.).

De que se trata

Cómo cualquier técnica, ésta tiene su ABC. Los nudos tienen su nombre, hay que conocer los términos que designan las varias operaciones necesarias a su ejecución correcta y, muy importante, hay que conocer el uso de cada nudo. Toda la técnica descansa sobre algunos conocimientos básicos muy fáciles de adquirir. No hay mayor problema sino un poco de memoria, un poco de habilidad manual y escoger el nudo que conviene exactamente a cada caso preciso, por eso en esta sección se tratara de ver todos esos puntos para que así sea más fácil de hacer los nudos y de saber utilizarlos adecuadamente.

Historia de los Nudos

Los egipcios que navegaban por el Nilo eran expertos atando nudos. Los nudos eran usados en las sogas que sujetaban las puertas de las tumbas de los faraones y de los nobles; el nudo llano era motivo de decoración en las joyas egipcias de hace más de 5000 años.

En la cultura precolombina, los incas del Perú desarrollaron un sistema de nudos muy complicado al mismo tiempo que los egipcios. Los indios quechuas que en aquella época no conocían ningún tipo de escritura, ni siquiera de signo jeroglífico, se valían de nudos para trasmitir mensajes.

En China la civilización más antigua, los nudos se habían utilizado desde tiempos muy remotos, desarrollaron un método de contar con la ayuda de una cuerda.

Muchos de nuestros nudos fueron usados por los griegos y romanos, y su forma ha sido preservada en joyas y esculturas. De los griegos también nos llegan leyendas acerca de los nudos, una de ellas es la leyenda del nudo gordiano, Gordión año 333 A.C. Asia Menor.

En la Europa del Medievo, estuvo extendida la creencia de que los nudos podían impedir la consumación del matrimonio. En algunos países como Siria, los novios el día de la boda se desabrochan los botones y deshacen todos los nudos de su ropa, lazos, cintas y cordones. En España y otros países el nudo llano puede significar la unión en matrimonio de una pareja para siempre. A través de la historia, los nudos han sido utilizados por escritores, impresores y artistas en dibujos y en la ilustración de libros y como signos o contraseñas de pintores y dibujantes famosos, como es el caso del pintor y escultor italiano Leonardo Da Vinci(1452-1519) y el pintor grabador alemán Alberto Durero(1471-1528).

A partir de la década de los 70 comienza en España el resurgimiento del nudo marinero a través de una nueva faceta, la artesanía, fomentando con gran imaginación y creatividad una actividad artesana y decorativa, siendo Cartagena ciudad cuna de esta actividad.

La historia de los nudos es más antigua que la de las cuerdas, una simple liana es una especie de cuerda y con ella se han podido formar nudos durante millones de años por el hombre desde etapas anteriores a nuestra especie. Incluso en el reino animal se tienen noticias de la elaboración de nudos. Debido a que un nudo puede ser tan sencillo como un simple lazo en una cuerda o similar se ha dado incluso antes de que el hombre existiese.

Desde que el hombre tuvo la necesidad de utilizar cuerdas también tuvo la necesidad de sujetar objetos y con ello de utilizar nudos. Aunque puede parecer que se trata de técnicas propias de los hombres de mar o delos aficionados a los deportes de montañas, lo cierto es que utilizamos nudos cada día, como se verá mas adelantes, por lo que conocerlo será de gran utilidad.

Algunos nudos se mantenían en secreto, pues su conocimiento era fuente de riqueza y de sabiduría, así algunos de ellos se transmitían de una a otra persona como una herencia valiosa. Cada nudo recibirá el espacio y la atención necesaria para que su ejecución sea perfectamente compresible.

La seguridad de un nudo, no debe consistir, como muchos piensan, en el número de vueltas o ligaduras que lo componen, sino, en la eficacia de su ejecución. Un nudo o atadura debe estar hecho de tal modo que la porción de cuerda sometida al esfuerzo, sujete una parte del nudo, ya sea contra sí misma o contra el objeto al cuál está unida.

La cuerda individual debe ser de unos 10 a12 metros de longitud y tan fuerte que pueda soportar con seguridad el peso de una persona. El cálculo aproximado de la resistencia útil de una cuerda se obtiene multiplicando su diámetro en milímetros por seis, con lo que se halla el números de kilos que soporta. Hay que tener en cuenta que un nudo hace una cuerda más floja.

El elemento que sirve de base a la composición de toda cuerda se llama FILÁSTICA, hilo de dos milímetros aproximadamente, formando al retorcer de derecha a izquierda los filamentos o ebrillas de cáñamo. Con varias filásticas se forma el cordón, que resulta retorcido de izquierda a derecha. Varios cordones unidos forman las cuerda, que resulta retorcida de derecha a izquierda. Se dice que un cabo está bien corchado cuando está bien torcido.

"En náutica en general, al cordaje de fibras se le llama cabo y al de hilos metálicos cable".

Tipos de cuerda y su clasificación  

Una cuerda (soga) corresponde a un conjunto de hilos o hebras retorcidas, de fibras naturales o sintéticas, con cierto largo, diámetro y resistencia; son utilizadas para suspender, levantar, arrastrar, cargar, asegurar, ascender y descender. Son empleadas por las personas para diversas actividades o fines; en montañismo, alpinismo, senderismo, campismo, pionerismo, espeleología, entre otras actividades.

A. Estructura de una cuerda
B. Clasificación de los tipos de cuerdas

Las cuerdas se clasifican según su material (natural o sintético), elasticidad (estática, dinámica y semidinámica) y grosor (determinado por el tipo de actividad)

Clasificación según material

Se clasifican en cuerdas de tipo natural (cáñamo, cabuya, henequén manila, algodón y sisal, entre otras) y cuerdas de tipo sintético (nailon, poliéster, dracón, polipropileno, kevlar, polietileno y perlón, entre otras).

  • Natural:  tipo de cuerda que utiliza fibras, hilos o hebras de carácter natural. Los materiales usados para su confección corresponden al cáñamo, la cabuya, el henequén (heneken), la manila, el algodón y el sisal.
  • Sintética:  está conformada por pequeñas fibras continuas; hay más de 20 tipos de materiales para su elaboración, entre los cuales sobresalen el nailon, el poliéster, el  dracón  (marca registrada de un tipo de poliéster), el polipropileno, el kevlar, el polietileno y el perlón (similar al nailon). Uno de los primeros materiales creados para el uso en cuerdas fue el nailon, que por su dinamismo, ligereza y resistencia es usado para la escalada y actividades extremas; aunque una de sus debilidades es que, cuando se moja, pierde cerca de 5% de su fuerza. En nivel general, las fibras sintéticas se componen de una parte externa llamada coraza, funda o camisa (la cual representa 30% de la capacidad de la cuerda) y una parte interna llamada alma (que representa 70% de la capacidad de la cuerda y confiere a la cuerda la correcta proporción entre resistencia y elongación).

2. Clasificación según elasticidad:

De acuerdo a su elongación, las cuerdas se clasifican en estática (elongación cerca de 2%), dinámica (elongación cerca de 17-21%) y semidinámica.

  • Estática:  Se caracterizan por su poca elongación (cerca de 2%) y absorción de energía; su fabricación consta de fibras paralelas. Se utilizan principalmente para realizar labores de rescate, descensos en rappel, situaciones en las cuales sea poco probable una caída e ideal para la fijación de anclas.
  • Dinámica:  caracterizadas por poseer gran elongación (de 17% a 21%) y absorción de energía (alrededor de 60%); esto le permite ser elástica, lo cual genera reducción en el choque de impacto.
  • Semidinámica:  están fabricadas para resistir el desgaste que provoca la actividad de rappel; sin embargo, no están reconocidas como elementos de protección individual, dado que no tienen capacidad para absorber energía y presentan fuerzas de choque sobre el arnés, superior es a las admitidas por las normas.

Clasificación según grosor

  • Para escalada deportiva: el tipo de grosor de cuerdas que se utiliza oscila entre los 10-11 mm de diámetro (principalmente las de 10,5 gracias a su excelente relación peso/ resistencia) y un largo entre 50-60 m
  • Para escalada clásica: se utiliza cuerda con grosor de 9 mm. Para el caso de escaladas en cascadas (ya sea con presencia de hielo o abundante agua), se recomienda un grosor de 8,2-8,5 mm

Clases de Fibras

Entre las fibras de origen vegetal

Más empleadas en la manufactura de cabos se encuentran las de Manila, cáñamo, algodón, coco, yute. etc.; las tres primeras son las más usadas, y de ellas la de Manila es la de mejor calidad. Las fibras de un origen suelen combinarse, mezclarse con otras para producir cabos de distintas resistencias.

El cabo de Manila es hecho de fibras extraídas del abacá —planta semejante al plátano— que crece principalmente en las islas Filipinas, Sumatra, Borneo y América Central. El abacá maduro es despojado (le los tallos que se agrupan en gavillas de semejante longitud y descortezan para obtener las fibras. Estas son sometidas a limpieza o eliminación de materias extrañas que puedan contener y luego se las expone a la acción del sol y del aire para su secado. A continuación se procede a la selección o clasificación de acuerdo a la longitud (jarcia superior o inferior) destinándose los residuos a estopa. Las fibras de cada fardo son rastrilladas, peinadas. alisadas y enderezadas a máquina. Para preservar el cabo que se está manufacturando, las fibras son embebidas en una emulsión de aceite que las suaviza y protege de la excesiva humedad y del fuerte calor.
Algunos cabos, para no dejar huecos en el centro y con el fin de que su estructura resulte perfectamente cilíndrica e impedir deformaciones bajo la carga, llevan en su interno un cordón llamado alma, que ofrece además la ventaja de un mayor agarre en su manejo. Un cabo es hecho comúnmente de tres cordones, aunque algunas veces es usado el de cuatro

Para usos especiales a bordo, tres cabos son colchados juntos para constituir lo que se denomina un calabrote, cabo de gran elasticidad y resistencia. El cabo de cáñamo confeccionado con fibras de buena calidad es muy resistente al liso; entre los de origen vegetal, sólo el manila, más liviano y elástico, puede comparársele con ventaja.

Todos los cordajes de fibra pierden una parte de su fuerza cuando se mojan; el cáñamo tarda más en secarse; es el único que suele alquitranarse, lo que asegura una conservación más prolongada en servicio pero disminuye especialmente su resistencia y flexibilidad. Establecidas las diferencias entre manila y cáñamo, cabe consignar que ambos se utilizan en las diversas faenas marineras a bordo, y el cáñamo alquitranado, en general, en la jarcia menuda.

Fibras Artificiales

Varias fibras tales como el nylon, saron, orlón, dinel, dacron y otras similares sintéticas, hechas de productos minerales, son empleadas en la manufactura de la jarcia.

Las fibras se elaboran con filamentos largos de una resistencia mínima de 6,5 g. por clenier (unidad de peso del hilo de seda, rayón, etc.); las filásticas, a su vez, en tres fibras, y los cabos, con tres corddies.

El cordaje artificial es colchado a la derecha y en forma compacta. La resistencia a la tracción de esta jarcia es doble de la que pueda soportar un manila de la misma mena y quíntuple vida; además, el cabo resulta más liviano, más flexible, menos voluminoso, difícil de descomponerse, de deteriorarse, sencillo en su manejo y estiba.


El cabo de origen artificial es capaz de extenderse, absorber estrepadas y retomar la longitud normal cuando el esfuerzo ha cesado. Actualmente se fabrica con menas que oscilan entre los 16 y 254 mm.


Sin embargo, como posee bajo coeficiente de fricción, en trabajos de fuerza, muestra una gran facilidad al deslizamiento, lo que obliga a tomar mayor número de vueltas que las corrientes para afirmarlo; a su vez, cuando con él se hacen nudos, cuesta mucho azocarlos.

Partes de los cabos

Las grandes historias son para todos incluso cuando sólo se escribe para una sola persona . Si intentas escribir con un público amplio y general en mente, tu historia sonará falsa y carecerá de emoción. Nadie estará interesado. Escribe para una persona. Si es genuino para el uno, es genuino para el resto.

Vaivén

Cabos pequeños de tres cordones cada uno, los cuales constan de tres a siete filásticas. Su colébado es a la derecha y la mena oscilo entre 25 a 50 milímetros; los de mayor grosor suelen ser de cuatro cordones sin alma. Se usa en ligaduras de obenques y gazas de motonería, trincar flechastes, suspender objetos y maniobras de escasa fuerza. Generalmente es hecho en blanco aunque también se emplea el alquitranado.


Guindaleza

Cabo de tres cordones y excepcionalmente de cuatro, formados por un igual número de filásticas. La guindaleza de cuatro cordones lleva un alma que rellena los espacios que dejan los cordones y aunque no contribuye a aumentar la resistencia del cabo evita su deformación. El colchado es a la derecha y se confecciona con menas que oscilan entre cincuenta y doscientos sesenta milímetros. En concordancia con su mena, se emplea a bordo en diversas faenas, sirviendo como amarra, boza, eslinga, guarnido de aparejo, etc. La guindaleza, cuyo grosor está comprendido entre cincuenta y ciento cincuenta milímetros, comúnmente llamada beta, es la que se emplea para guarnir aparejos, confeccionar estrobos, bozas, etc.; la de mayor mena se reserva para amarras o remolque.

Calabrote

Cabo robusto formado por tres guindalezas de tres cordones cada una. La mena varía entre ciento sesenta y trescientos sesenta milímetros. Se utiliza especialmente para remolque, para amarras en puertos de resaca o también cuando se espera salte un temporal y para aquellas faenas de fuerza en que se requiera mucha elasticidad y resistencia.

Agreguemos que, a igualdad de mena, el calabrote tiene las siguientes ventajas sobre la guindaleza: cordones menos gruesos (el cordón cuanto más delgado es, resulta más fácil de colchar); en caso de rotura de un cordón el calabrote queda menos debilitado que la guindaleza; el agua penetra más difícilmente en el interior de aquél y por lo tanto su vida es mayor.

Los cabos de cuatro cordones son 1/3 menos resistentes que los de tres pero son más flexibles. Al elaborarse la jarcia de cáñamo a veces se procede a alquitranarla con el objeto de protegerla de la intemperie, pero ello disminuye su flexibilidad y resistencia a la ruptura; sin embargo, esta resistencia se conserva por más tiempo.

La ‘driza de corredera, la de señales o la sondaleza no entran en la categoría de los cabos mencionados; en su construcción se los maquina en trenza o cordoncillo en lugar del retorcido llamado colcha.

Jarcia trozada

Los cabos que ya no pueden usarse en maniobra de fuerza por viejos o averiados se aprovechan a bordo, trozándolos, es decir, cortándolos en pedazos, de los cuales los que están en buen estado son descolchados en filásticas y sirven para hacer meollar, lampazos, etc.

JARCIA METÁLICA

Para las diversas faenas que se cumplen a bordo, a menudo se usa cordaje metálico hecho de alambres de acero, aunque para casos especiales se fabrican también de cobre, bronce y otros metales. El primer paso en la manufactura de los cables es la selección y mezcla de los diferentes minerales de hierro que determina la composición química de los lingotes de acero.

La unidad fundamental en la fabricación de cables es el cordón, el cual se forma por Sucesivas vueltas en espiral. La resistencia de los cables crece con la calidad del material de que estén hechos. Esta resistencia aumenta en el orden siguiente: acero templado, acero templado extrafuerte y acero de arado de alto grado.

Para un determinado propósito, puede reducirse peso y mena utilizando cables de material más fuerte. Como se expresara anteriormente, todos los cables tienen un alma de cordón de fibra vegetal; los manufacturados con cordones, que también disponen de alma vegetal, son aún más flexibles. En cambio, los denominados rígidos, fuera del alma central sus cordones carecen de dicho elemento y sus alambres son más gruesos.

La resistencia a la rotura de un cable de acero para jarcia firme, es igual a la de un cabo de cáñamo de triple mena, y con esta igualdad de resistencia, el cable de acero pesa menos de la mitad que el de cáñamo. Los cabos y cables, utilizados en las distintas faenas a bordo, tendrán larga vida si no se los hace trabajar más allá de su carga de seguridad.

  • Alma , es la parte interior y no visible de la cuerda. Compuesta por miles de hilos continuos en toda la longitud de la cuerda. Es la responsable del 65-85% de la resistencia de la cuerda y además ayuda a dar forma a la misma.
  • Aduja : Vuelta o coca en forma circular u oblonga de un cabo.
  • Abarbeta r: Unir entre sí, generalmente de manera provisional, dos cabos que trabajan muy próximos y paralelos
  • Aduja : Vuelta de forma circular u oblonga de un cabo, cadena o cable.
  • Adujar : Recoger un cabo en forma de vueltas, formando adujas.
  • Amarra : Cabo con el que se inmoviliza un barco a punto firme.
  • Amarrar : Atar, sujetar.
  • Amarre : Cabo con que se amarra o sujeta alguna cosa.
  • Amantillo . Cabo o cable que sirve para mantener horizontal o en un ángulo determinado a las vergas, botavaras y otras perchas.
  • Amollar : Aflojar, arriar un cabo.
  • Anilla : Aro cerrado que sirve para sujetar una cuerda o un cabo.
  • Arganeo : Argolla de la barra del ancla.
  • Ayustar : Unir dos cabos o cables por sus extremos mediante costuras o nudos.
  • Azocar : Apretar bien el nudo.
  • Balso : Lazo con dos o tres bucles.
  • Bita : Punto firme en la cubierta donde se pueden afirmar las amarras.
  • Boza : Trozo de cabo que, unido mediante el nudo que lleva su nombre a otro cabo o cable que está bajo tensión, sirve para tirar de él.
  • Braza : Cabo que sirve para orientar las vergas a las que van afirmadas las velas.
  • Bucle : Parte de la cuerda cruzada sobre sí misma.
  • Batería , Llámese así al conjunto de todos los demás cabos o betas que se usan a bordo y no tienen nombre particular, cuya mena varía de 11 a 111 mm.
  • Boza capón y disparador, Es doble y de cadena engrilletada al disparador, de manera que una vez que el ancla ha descansado sobre el varadero, basta pasar las dos cadenas por la caña y enganchar un eslabón en las pestañas del disparador, para que ésta esté segura. 
  • Cabuyería : Conjunto de todos los cabos y sus técnicas.
  • Cote : Vuelta que se forma pasando el chicote de un cabo alrededor del firme y por detrás del seno.
  • Balso : Lazo con dos o tres adujas.
  • Braguero : Cuerda que a modo de cincha rodea la cintura y las piernas y se cierra con un mosquetón.
  • Bichero , Asta larga puntiaguda y con un gancho, sirve en las embarcaciones menores para ayudar a atracar o desatracar, coger cabos del agua, recuperar boyas, etc.
  • Bolardo : Pieza de acero fundido con misión idéntica al noray diferenciándose de este en su formación más ancha en la cabeza con el efeo de hacer más difícil que la gaza pueda afarse de él cuándo se ecarpilla.
  • Boyarines , Son unos flotadores de madera o de hierro de diversas formas, con cáncamos en las extremidades. Se usan para balizar las anclas.
  • Cabo : Cualquier cuerda.
  • Cordón : Conjunto de filásticas retorcidas que lo forman.
  • Chicote : cualquiera de los extremos de un cabo o cable (también se denomina así a un rebenque que no pase de un metro o metro y medio). Rebenque: cabo o cable corto que sirve para amarrar o suspender diversos objetos.
  • Camisa o Forro,  es la parte exterior y visible de la cuerda. Su función principal es la proteger el alma del polvo, de los rayos ultravioleta, de la abrasión, pero también aporta, dependiendo del tipo de cuerda, entre el 15 y 35% de resistencia total de la misma.
  • Cable   de alambre , os cables metálicos se hacen de alambre de hierro, de acero ordinario y de acero flexible; con tres siete o diez y nueve de éstos se hace un cordón y el cable se forma luego colchando tres o siete cordones de los así formados. Las menas intermedias se obtienen eligiendo alambres de grueso diferente. La ventaja de emplearlos en estas proporciones, es grande, se evitan las almas, o mejor dicho, la constituyen en el cable, uno de los cordones y, en el cordón uno de los alambres. La ventaja de estas jarcias sobre la de cáñamo, es muy grande: tiene mayor resistencia, gran duración y son más económicas.
  • Calabrote , Es un cabo muy grueso compuesto de nueve cordones colchados en conjunto y cada uno de ellos al derecho. También se forman colchando tres guindalezas a la izquierda. El calabrote se hace también de cuatro guindalezas con su correspondiente alma.
  • Cabrestantes y molinetes , Son aparatos destinados para maniobra de anclas y de fuerza.
  • Cabillero : Pieza empleada antiguamente en vez de la cornamusa para amarrar cabos.
  • Cable : Cuerda de gran diámetro formada por alambres metálicos. – 
  • Cabo : Cualquier cuerda empleada a bordo.
  • Cadenas  Llámese cadena a la reunión de una serie de anillos elípticos (llamados también mallas) de hierro de buena calidad y que se unen pasando unos dentro de otros y soldándolos después. – Hay cadenas de dos especies, llamadas:
    • De contrete, son usadas para fondear las anclas , y
    • Simples. pueden ser usadas para el mismo objeto, pero generalmente se usan para escotines, serrabozas, etc.

Las cadenas son formadas por unos trozos que toman el nombre de grilletes, y que por lo general tienen de largo unos 27m 42 cms (15 brazas).

  • Caja de cadenas , Son unos compartimientos especiales donde se estiva la cadena de las anclas. 
  • Cáncamo : Anillo de acero en el que se afirman aparejos, motones, amarras, etc.
  • Carga de ruptura : Aquella con la que se rompe un cabo, cable o cadena.
  • Carga Útil : Carga normal de trabajo de un cabo o cadena.
  • Coca : Vuelta o rosca que toma un cable por vicio de torsin.
  • Colchado : Torcido de las fibras de un cabo.
  • Colchar : Unir las filsticas de un cordón, o los cordones de un cabo, torciéndolos uno sobre otro.
  • Cordón : Conjunto de filsticas torcidas.
  • Cornamusa : Pieza de madera o metal en forma de “T” sobre la que se pueden tomar vueltas con un cabo.
  • Cobrar un cabo : Tirar hacia si de un cabo o cable hasta tenerlo a bordo.
  • Costura : Unión de dos chicotes de cabos entre sí, o de un chicote y firme, entrelazando los cordones.
  • Culebra : cabo delgado y largo (merlín o vaivén) con el que se afirma lino a. otro dos trozos de toldo, o éstos a los nervios; las velas a sus envergues; etc.
  • Codera : calabrote o cable resistente que se da por la popa o por la aleta de un buque para tenerlo fijo en la posición conveniente, sujeto a tierra o a otro buque próximo. En las embarcaciones menores se da este nombre a la amarra de popa; a la de proa se la llama boza.
  • Descolchar : Deshacer la colcha o torcido de un cabo.
  • Despasar : Salirse un cabo accidentalmente de donde está pasado.
  • Driza . Nombre de los cabos o cables que izan una vela, pasando por su respectiva cajera o motón. Nombre del cabo con que se iza una señal o el pabellón.
  • Defensas , Protecciones que se emplean en las embarcaciones o en los muelles contra roces y golpes. En las embarcaciones se cuelgan por la borda hasta la flotación, en los muelles se cuelgan de las argollas o de los bolardos.
  • Estay . Cable de acero, que en la jarcia firme del aparejo contrarresta el esfuerzo de los mástiles hacia atrás.
  • Encapillar : Enganchar un cabo a un mástil o cuello de un palo, por medio de una gaza hecha a este fin, en uno de sus extremos.
  • Empalmar : Unir dos cabos.
  • Entalingar : Faena de enlazar la cadena o el chicote de un cabo al arganeo del ancla o anclote 
  • Escota : Cabo que sirve para orientar las velas.
  • Estrobo : Anillo hecho de cabo.
  • Estacha : Cabo grueso empleado en las maniobras de atraque y remolque.
  • Estopor , Se construyen de acero fundido. Están situados entre las gateras y las bitas, sirviendo para que la cadena pasa por él. A los costados tiene una palanca giratoria que al moverse, pone en movimiento otra destinada a subir o bajar la cadena, que en el primer caso corre y en el segundo queda detenida.
  • El disparador,  es una barra de acero, que tiene dos pestañas para enganchar los grilletes de las bozas, y un aparato de escape. El escape está guarnido y asegurado con un fiador; si se quita el fiador, y se mueve el escape, el peso del ancla, llama a las bozas, que hacen girar las barras, desencapillandose de las pestañas. 
  • Eslinga : Trozo de cabo para abrazar y suspender objetos de cierto volumen o peso.

Estacha: guindaleza o calabrote que se da a tierra por un chicote para amarre, quedando el otro a bordo para entrar de él.

  • Espía : guindaleza que se da a tierra para variar la posición del buque sin utilizar sus medios propulsivos o también para emplearla como cabo de atraque.
  • Falso,  Se llama Así, porque el final del nudo se hace al revés del llano o riso.
  • Filástica : Reunión de muchas fibras trenzadas a la derecha.
  • Firme o Cuerpo,  el extremo de la soga que va sujeto a una parte, bita o estaca.
  • Falcacear : Hacer una ligada al chicote de un cabo para que no se descolche. 
  • Fondear,  Es la maniobra de fijar el barco mediante el ancla.
  • Gaza  es el ojo formado en el chicote o seno del cabo o cable.
  • Guindaleza , Las hay de tres y de cuatro cordones; la primera se hace colchando al derecho tres cordones compuestos de filástica retorcida en el mismo sentido. Su mena es de 80 a 100 mm. La de cuatro cordones lleva además, uno interior llamado alma, colchado al revés y destinado a llenar el espacio interior que dejan los cuatro de fuera.
  • Grilletes , Cada largo de cadena va unido al que sigue por medio de un grillete (fig 20) para esto los últimos eslabones de los chicotes de las cadenas de contrete, no lo llevan, y los anillos son más reforzados para compensar la falta de éste. Giratorios, Estos son unos grilletes como lo indica la figura 21, que sirven para que la cadena no tome vueltas.
  • Gata , Son pescantes para suspender el ancla por medio de un aparejo que toma el mismo nombre, y que sirve para llevar el ancla a la posición de trinca o dejarla lita para fondear.
  • Gatilla , Es otro pescante que va a popa del arriba nombrado, y que por medio del aparejo del mismo nombre, trae el ancla a la posición horizontal.
  • Garrear,  Se dice que un buque garrea, cuando un ancla resbala sobre el fondo, no quedando el buque fijo en estas circunstancias.
  • Gateras , Son orificios elípticos o circulares abiertos en cubierta, que sirven para dar paso a las cadenas.
  • Hacer firme , Cuando afirmamos un cabo mediante vueltas o nudos de tal manera que no se mueva, decimos que está firme.
  • Izar : Hacer subir alguna cosa tirando del cabo de que está suspendida.
  • Jarcia : Conjunto de cabos y cables de un buque. Puede ser móvil, llamada jarcia de labor, o fija, llamada jarcia firme.
  • Ligada : Conjunto de vueltas dadas con un hilo o piola para unir dos cabos, una gaza, o evitar que se descolche un cabo, etc.
  • Línea : Nombre genérico para cabos sin propósito específico, aunque pueden tener una utilización particular, línea de pesca.
  • Levar,  Es la operación de subir el ancla a bordo.
  • Merlín , Es un vaivén delgado de 6 a 15 mm de mena. Meollar, Es un cabo formado por dos, tres o cuatro filásticas, colchadas a la izquierda. Los hay de fábrica y contrahecho; el segundo, es el hecho a bordo con filásticas sacadas de las jarcias de cáñamo, excluidas.
  • Mena . El grueso de un cabo, medido por su circunferencia.
  • Muerto , Bloque de cemento o hierro que fondeado por medio de un cable o cadena sirve para fijar una boya o baliza.
  • Medio Cote : Vuelta redonda en la que el chicote presiona sobre el firme con lo que produce el trincado del cabo. Al medio cote se le suele denominar simplemente cote.
  • Malla o medio nudo : Es el lazo que se hace sobre el propio cabo.
  • Nudo : Es la operación de unir o entrelazar los dos cabos de un chicote o un cabo al firme del buque. Su ventaja respecto de otras operaciones, como puede ser una costura, es su mayor facilidad para hacerlo y deshacerlo. Para mejorar la resistencia y aspecto del nudo, se le termina a veces con una ligada, que consiste en darle unas vueltas al cabo con hilo de vela.
  • Morder : Aguantar un cabo, apretado, para sujetarlo con toda seguridad.
  • Mordaza : Mecanismo fijo de cubierta o debajo que sirve para frenar o aguantar cadenas y cabos, oprimiendo la cadena contra el arco de proa de la gatera, impidiendo de esa manera que corra en uno u otro sentido, se maneja por medio de una aparejo.
  • Motón : Sistema de poleas por donde pasan los cabos.
  • Noray , Pieza de hierro que fijada al muelle, sirve para hacer firme las amarras de los buques.
  • Ojo : Bucle formado al extremo de un cabo.
  • Orincar : Operación que tiene por objeto amarrar el chicote de un cabo llamado Orinque a la cruz de un ancla o anclote
  • Obenque . Cada uno de los cables de acero que sujetan los palos a los costados. Se templan con tensores y, antiguamente, con acolladores.
  • Piola , Cabo formado por tres hilos colchados a la izquierda. Su mena es de 12 mm. Sardineta, Llamase así al merlín sin alquitranar.
  • Piña : Especie de nudo tejido con los cordones de un mismo cabo.
  • Piola : Cabo delgado, de múltiples aplicaciones.
  • Seno  es la curva que resulta cuando se dobla un cabo o cable sobre sí mismo, de modo que sus chicotes queden en la misma dirección (también se llama seno a la curva- que forma un cabo o cable cuando no está teso).
  • Relinga : Cabo cosido en las orillas de las velas.
  • Rezón , Es un anclote que tiene varios brazos con uñas. Los brazos pueden ser fijos o plegables.
  • Spring : Amarra cruzada que sale de proa o de popa y se afirma a partir de la mitad de popa o de proa respectivamente.
  • Tomar vuelta , Es dar a un cabo una vuelta en una bita o en una cornamusa.
  • Trincas son chicotes de fibra  o metálicos o trozos de cadena con que se ligan o sujetan palos y otros pesos a bordo para que no se muevan en los balances.
  • Vuelta : Forma de amarrar un cabo a un objeto, sin formar un nudo propiamente dicho.
  • Vuelta   mordida : Especie de vuelta que se azoca por sí sola. Zafar: Escaparse un cabo del lugar donde está amarrado.
  • Varadero , Son los parajes en que las anclas van trincadas cuando están en su puesto de mar. Son planos ligeramente inclinados hacia afuera y abajo para que, cuando se suelte el disparador, el ancla corra por su propio peso y caiga al agua algo separada del buque. –
  • Vaivén , Cabo formado por tres cordones, compuesto de tres a siete filásticas cada uno. Su mena es de 46 a 50 milímetros y el colchado se hace a la derecha. Su colébado es a la derecha y la mena oscilo entre 25 a 50 milímetros; los de mayor grosor suelen ser de cuatro cordones sin alma. Se usa en ligaduras de obenques y gazas de motonería, trincar flechastes, suspender objetos y maniobras de escasa fuerza. Generalmente es hecho en blanco aunque también se emplea el alquitranado.

Distintas denominaciones y aplicaciones de cabos y cables. Chicote: cualquiera de los extremos de un cabo o cable (también se denomina así a un rebenque que no pase de un metro o metro y medio). Rebenque: cabo o cable corto que sirve para amarrar o suspender diversos objetos. Seno es la curva que resulta cuando se dobla un cabo o cable sobre sí mismo, de modo que sus chicotes queden en la misma dirección (también se llama seno a la curva- que forma un cabo o cable cuando no está teso). Gaza es el ojo formado en el chicote o seno del cabo o cable. Estacha: guindaleza o calabrote que se da a tierra por un chicote para amarre, quedando el otro a bordo para entrar de él. Espía: guindaleza que se da a tierra para variar la posición del buque sin utilizar sus medios propulsivos o también para emplearla como cabo de atraque. Culebra: cabo delgado y largo (merlín o vaivén) con el que se afirma lino a. otro dos trozos de toldo, o éstos a los nervios; las velas a sus envergues; etc. Codera: calabrote o cable resistente que se da por la popa o por la aleta de un buque para tenerlo fijo en la posición conveniente, sujeto a tierra o a otro buque próximo. En las embarcaciones menores se da este nombre a la amarra de popa; a la de proa se la llama boza. Trincas son chicotes de fibra o metálicos o trozos de cadena con que se ligan o sujetan palos y otros pesos a bordo para que no se muevan en los balances.

Guardado de las Sogas

Toda cuerda, va perdiendo, con el tiempo sus propiedades iniciales. Según los fabricantes, una cuerda es fiable hasta 10 años después de la fecha de fabricación, pero una recomendación generalizada de todas las instituciones y fabricantes es la de retirar toda cuerda que llegue a los 5 años aunque no se haya utilizado nunca y haya sido guardada en adecuadas condiciones de luz, humedad y limpieza.

  • Resistencia a la  abrasión: En general las cuerdas con camisas moderadamente rígidas y rugosas poseen más resistencia a la abrasión que las muy suaves y flexibles. Además, existen tratamientos y elaboraciones especiales que hacen a las camisas más resistentes. Para los bomberos, las cuerdas con alta resistencia a la abrasión son muy interesantes.
  • R esistencia al corte de aristas : Existen cuerdas capaces de aguantar una caída de factor 2 sobre un borde de 90º con un filo de 0,75 milímetros de radio. Esto lo logran los fabricantes reforzando interiormente la camisa con distintos tipos de monofilamentos. Este tipo de cuerdas resultan necesarias en nuestro trabajo.
  • Resistencia al calor:  La poliamida (nylon) funde a unos 250º. Sin embargo, hay cuerdas que incluyen kevlar o aramida en su alma para trabajar en temperaturas de hasta 300º. Estas cuerdas se destruyen hacia los 500º. Recomendables, ¿verdad?.
  • Flotabilidad:  Existen cuerdas flotantes gracias a un trenzado en el alma de polipropileno. Este tipo de cuerdas son muy recomendables para todas las actividades donde el agua esté presente. Rescates acuáticos, barrancos, etc.
  • Impermeabilidad:  La poliamida es capaz de absorber agua (y otros líquidos). Una cuerda mojada es más pesada y un 30% menos resistente. Hoy día, los fabricantes utilizan la impregnación de la cuerda en una solución de fluoropolímeros, para combatir la permeabilidad. Este tratamiento, dicen los fabricantes, alarga la vida de la cuerda en un 15-20%. Las cuerdas, durante nuestras intervenciones, se pueden impregnar en el suelo de productos muy nocivos. Por ello con cuerdas impermeables, el riesgo de impregnación disminuye.

Cuidados a observar para la conservación de la jarcia

  • Ya se ha dicho, que pese a la gran tecnología de las cuerdas actuales, éstas son delicadas debido a que en definitiva son materiales plásticos con varios enemigos serios: las aristas (que las puede cortar), el polvo (que introduciéndose la cuerda hace de lima en los hilos), los rayos ultravioleta, los productos químicos, y sus vapores, (que las pueden deshacer sin que se note exteriormente) y la acumulación de fuertes tensiones (que la hacen rígidas).

  • Además, las cuerdas, en muchos de los casos no suelen presentar signos visibles de deterioro (salvo desgarrones de la camisa, suelta de mucha pelusilla o rotura de las fibras). Por todo ello, conviene repasar la cuerda después de cada uso y además adquirir unos hábitos de mantenimiento.
  • Si la cuerda es personal, cada uno sabe el trato que le da y la confianza que le debe tener. Pero si la cuerda es material común del parque, entonces es imprescindible realizar una ficha de vida de cada una de las cuerdas donde vendrá señalada: la fecha de compra, los usos que se le da, el tiempo de uso y el tipo (rápeles, escalada, etc),
  • Las incidencias (caídas, mojaduras, pellizcamientos, etc), etc. Y se adjuntará a esta ficha, la etiqueta que viene con la cuerda y que detalla todas las características de ésta. Para mantener una prolongada confianza en una cuerda se recomienda:
    • Comprar la cuerda adecuada al uso específico que se le quiera dar.
    • Realizar una ficha de vida de la cuerda.
    • Jamás utilizarla para otros fines que no sean de seguridad personal (arrastres, etc)
    • Proteger los que están en uso y conservar los otros en pañoles, estibándolos en lugar fresco y bien ventilado – Evitar pisarla.
    • No dejar que pase por aristas. Para ello, se pueden usar salvacuerdas comerciales, o bien, trozos de manguera que protejan las cuerdas de aristas.
    • La acción del agua y del calor es perjudicial para los cabos.
    • Evitar realizar péndulos cuando la cuerda esté en contacto con una pared, arista, etc.
    • Intentar evitar en lo posible, el contacto de la cuerda con tierra, arena, y con cualquier otro material que pueda introducirse por la camisa y desgaste la cuerda.
    • Cepillarlas siempre que haya tenido contacto con estos materiales.
    • Después de cada uso, revisar la cuerda buscando bultos, depresiones, cambios de rigidez, agujeros en la camisa o mucha pelusa suelta.
    • Evitar el hacer girar el cordaje sobre un objeto (como una cornamusa) de diámetro muy pequeño, pues bajo un esfuerzo demasiado considerable se producirán deformaciones.
    • Debe evitarse que la jarcia de fibra vegetal se moje, o por lo menos no permitirlo libremente, ya que puede disminuir su resistencia. La humedad hace encoger los cordajes, conviene lascar las guindalezas en las maniobras demasiado rígidas para evitar que queden sujetas a tensión excesiva.
    • No permitir que un tramo débil o dañado sea causa de la destrucción del cabo; cortar la parte deteriorada y ayustar el resto.
    • No usar bozas de cadena para el cordaje de fibra; emplear las de cabo.
    • No hacer trabajar un cabo cuando tenga cocas o cordones despasados, ni permitir que la coca se introduzca en el ojo de un cuadernal, al tesarse es empujada hacia los cordones y el cabo se arruina.
  • La jarcia colchada a la derecha hay que adujarla en el sentido de las agujas del reloj; si las vueltas se dan al revés, Con seguridad formará cocas.
  • Evitar el descolche de los cabos falcaceando los chicotes.

Cuidados:

El transporte de la cuerda es esencial para el cuidado y mantenimiento de esta, conforme a la actividad a desarrollar esta debe siempre en las mas optima condiciones.

  1. Una cuerda nunca debe ser pisada mucho menos en suelos arenosos y/o tierra ya que las partículas de suciedad entran dentro de la camisa de la cuerda dañando el interior de la cuerda.
  2. Una cuerda no debe ser mojada o de ser así lo menos posible y no guardarse húmeda.
  3. Una cuerda no debe tener contacto con ningún agente químico o acido que pueda hacerle grave daños.
  4. Una Cuerda no debe ser secada al sol, en cambio debe ser secada en la sombra y con un paño seco.
  5. Evitar los roces severos como en las esquinas de paredes o el filo de algunos objetos.
  6. Una cuerda nunca se debe se guardar anudada ya que un nudo la estrangula y podría guardar memoria dependiendo del tipo de nudo.
  7. Guardar en un lugar seco y lejos de la luz solar.

Nota : Una cuerda es una herramienta de múltiples uso y siempre se va a desgastar estos son solos algunos tips para que siempre este en buenas condiciones. Hay que tener en mente que dependiendo de la continuidad con que se usa unas cuerdas se desgastan mas que otras aunque sean de la misma calidad.

Tiempo de utilización:

  • Utilización diaria e intensiva: 6 meses.-
  • Utilización cotidiana y de intensidad media: 1 año.-
  • Utilización semanal e intensiva: 1 año.-
  • Utilización semanal y de intensidad media: 2 años.-
  • Utilización diaria por períodos y de intensidad media: 3 años.-
  • Algunas utilizaciones durante el año de intensidad media: 5 años.-
  • Utilización muy ocasional de poca intensidad: 10 años.

Guardado de las Sogas

Las sogas deben de ser guardadas bien, también cuando están siendo utilizadas constantemente. Estas formas de guardados cuidadosos se llaman adujes y pueden ser:

Adujar

Cuando se arrolla un cabo o cable ya sea para estibarlo o tenerlo dispuesto para la maniobra o bien arranchado, se hacen con él una serie de vueltas denominadas adujas.

Adujar por igual

Adujar por igual es poner el cabo en vueltas circulares bien claras y del mismo tamaño unas sobre otras y en el sentido de las agujas de un reloj.

Adujar por largo

Adujar por largo es Colocar la cuerda de la misma manera que el caso anterior, sólo que ahora en vez de hacerlo en adujas circulares, éstas se hacen largas juntando las consecutivas formando senos con los extremos.

Adujar a la holandesa

Consiste en colocar uno de los chicotes del cabo como centro y se dan vueltas en espiral apretadas en sentido contrario a las agujas del reloj (para que al deshacerse el movimiento sea hacia la derecha). Este sistema se utiliza para adujar bozas de botes, tiras de aparejos, etc..

 
 

Aduje por igual

 
 

Aduje a lo largo

 
 

Aduje a la Holandesa

Ejemplo práctico de uso de aduje

 
 
Uso del Cabito Guia conjuntamente con el aduje.

Reconocimiento de una cuerda de acuerdo a la Nomenclatura Standard

La resistencia a la rotura de un cable de acero para jarcia firme, es igual a la de un cabo de cáñamo de triple mena, y con esta igualdad de resistencia, el cable de acero pesa menos de la mitad que el de cáñamo. Los cabos y cables, utilizados en las distintas faenas a bordo, tendrán larga vida si no se los hace trabajar más allá de su carga de seguridad y si se cumplen con ellos las siguientes prescripciones sobre: Cuidado y conservación de la jarcia. Debe evitarse que la jarcia de fibra vegetal se moje, o por lo menos no permitirlo libremente, ya que puede disminuir su resistencia.
La humedad hace encoger los cordajes, conviene lascar las guindalezas en las maniobras demasiado rígidas para evitar que queden sujetas a tensión excesiva. La acción del agua y del calor es perjudicial para los cabos. Proteger los que están en uso y conservar los otros en pañoles, estibándolos en lugar fresco y bien ventilado. No permitir que el cabo en el agua arrastre por el fondo y se cubra y llene de barro o arena.
No dejar que se vaya deteriorando por rozaduras en el mismo sitio, hacer desplazar el tramo que trabaja ordinariamente e invertir los chicotes. Prevenir las rozaduras procediendo a forrarlo en el punto de frotamiento. Evitar el hacer girar el cordaje sobre un objeto (como una Página 16 cornamusa) de diámetro muy pequeño, pues bajo un esfuerzo demasiado considerable se producirán deformaciones. No permitir que un tramo débil o dañado sea causa de la destrucción del cabo; cortar la parte• deteriorada y ayustar el resto.
No usar bozas de cadena para el cordaje de fibra; emplear las de cabo. No hacer trabajar un cabo cuando tenga cocas o cordones despasados, ni permitir que la coca se introduzca en el ojo de un cuadernal, al tesarse es empujada hacia los cordones y el cabo se arruina La jarcia colchada a la derecha hay que adujarla en el sentido de las agujas del reloj; si las vueltas se dan al revés, Con seguridad formará cocas. No lubricar los cabos, ellos ya lo están; una sobre lubricación puede ser causa de pérdida de resistencia y causar dificultades en la maniobra a mano o en el tambor del cabrestante o guinche. Evitar el descolche de los cabos falcaceando los chicotes. No exponer el cabo de fibra artificial a los efectos del sol fuerte por largos períodos; para protegerlo conviene cubrirlo con lona o encerado

Sogas de Nylon

Al comprar una cuerda, nuestras necesidades nos llevarán a buscar unas características concretas. Veamos que ofrecen las cuerdas actuales:

Carga de rotura

Es la carga máxima que una cuerda puede soportar antes de romperse. La carga de rotura es proporcional al diámetro de la cuerda.

Capacidad de enlongación

La capacidad de elongación de una cuerda (y por tanto de absorber la energía que se produce en una caída) es inversamente proporcional a su diámetro.

Fuerza de Choque

Es la energía del impacto que recibe el escalador en una caída. La fuerza de choque depende del tipo de cuerda, del factor de caída y peso del individuo. Cuanta menor capacidad de elongación posea la cuerda mayor fuerza de choque producirá. Independientemente de la longitud de la caída, la fuerza de choque estará determinada por el factor de caída que veremos más adelante. También el peso del escalador influencia la fuerza de choque. En una caída de factor 0,5 en 29 metros de cuerda, un escalador de 60 kilos soportará 340 kilos, uno de 80 kilos 400 kilos y uno de 100 kilos 450 kilos.

El factor de caída es el cociente que sale de dividir el número de metros de caída entre el número de metros de cuerda activa que hay entre el escalador y el punto de aseguramiento. El mayor factor que se puede dar en una escalada es el factor 2.

Este se da cuando el escalador cae dos veces la longitud de la cuerda activa. Es muy importante entender bien el factor de caída ya que de él depende en gran medida la fuerza de choque.

Veamos : la fuerza de choque es proporcional al factor de caída independientemente de la altura de la caída. Esto es así, porque cuanto más alta se produzca la caída más cuerda activa existe para absorber esta caída.

La normativa exige que la fuerza de choque de las cuerdas de seguridad nunca produzcan un impacto energético igual o superior a 12 kN (unos 1200 kilos), ya que se sabe que éste es el valor máximo que una persona de puede asumir durante un instante sin padecer lesiones mortales.

  • Número de caídas de factor 2 que soporta : Cuanto mayor es la cifra indicada en la etiqueta de la cuerda, mayor seguridad y fiabilidad en el tiempo.
  • Durabilidad:  Son tres los factores fundamentales que hacen una cuerda más o menos duradera. El primero, la resistencia a la abrasión de la camisa. Otro factor es su elongación. Por regla general, cuanto mayor es la capacidad de elongación de una cuerda, menor es su durabilidad. Y un tercer factor, es la acumulación de pequeños impactos que sufre. Éstos, poco a poco, van restando capacidad de elongación de la cuerda. En un test se comprobó que una cuerda de 10,5 mm, tras 125 caídas de factor 0,6, había perdido el 65% de su resistencia.

Las cuerdas dinámicas utilizadas en la escalada absorben gran parte de la fuerza en una caída y ayudan a reducir el impacto sobre el escalador en una caída. 

Esencialmente, un factor de caída más alto indica una mayor fuerza de impacto sobre el escalador. La regla general siempre ha sido que esta proporción calculada debe permanecer por debajo de 1.

En teoría, la única vez que un escalador debe enfrentarse a una caída de factor dos es cuando comienza en los primeros movimientos desprotegidos en escalada en roca.

Las cuerdas certificadas con la norma europea EN892, son probadas para soportar solo un determinado número de caídas bajo un factor 1,77 antes de que se produzca la falla.

Otros datos que encontraremos son:
  • Diámetro nominal. Las cuerdas no tienen un diámetro constante, este es medido en al menos seis secciones de la cuerda.
  • Peso por metro. Es el peso de 1 metro de cuerda en gramos.
  • Deslizamiento de la funda. Este valor medido en milímetros indica el desplazamiento de la funda sobre el alma después de que la cuerda haya  sido estirada cinco veces a través de un agujero de 12 mm con una fuerza de 15 kg.
  • Elongación. Una sección medida anteriormente es marcada en la cuerda. Esa sección es medida de nuevo al cargarle un peso de 80 kg. la medida resultante es registrada en  porcentaje

Después de leer esta tabla es lógico pensar que lo mejor es elegir una cuerda con la  menor fuerza de choque posible. Sin embargo, en lugares donde hay repisas, bordes, o donde no se trabaje a mucha altura (aspectos típicos de nuestro trabajo), una cuerda demasiado elástica nos llevaría más fácilmente a golpearnos contra el suelo o contra esos elementos.

Características de uso

Aun con la inmensa variedad de nudos existente, se pueden distinguir características comunes a todos o a la mayoría de ellos:

  • de tope , A este nudo también se le llama medio nudo doble y es uno de los nudos de tope más sencillos y conocidos que hay. Como su nombre indica se usar como nudo de tope y es usado en intervalos regulares en cuerdas de rescate o bien en combinación con nudos más completos cómo por ejemplo el ocho doble con el objetivo de asegurar el nudo.
  • de apriete,  un nudo en el que cuanto más se tira de sus extremos más se aprieta (sin rebasar la capacidad del material)
  • de unión , aquellos que sirven para unir dos sogas.
  • de estabilidad , nudo que no se deshace por si solo o por movimientos aleatorios
  • de reversibilidad,  con facilidad de ser deshechos
  • de debilitamiento,  nudo que debilita la cuerda o hilo en el que se haga reduciendo su resistencia a la tensión, de acuerdo al tipo particular de nudo
  • d e auto bloqueante , aquel que al deslizarse y llegar a su punto final se aprieta y no se afloja.
  • de anclaje,  son aquellos que sirven para fijar una soga sobre un soporte fijo. Se consideran todos aquellos que permiten sujetar, levantar o descender objetos.

Funciones

Un nudo puede tener una o más de las siguientes funcionalidades:

  • Sujeción . Es el uso más común de un nudo, tiene por finalidad sujetar un objeto o unir dos o más cuerdas. Puede ser sujeción entre una cuerda y un objeto o sujeción entre dos o más cuerdas.
  • Cambio de forma del cabo o soga.  Los nudos se emplean también para cambiar la propiedad común de una cuerda permitiendo que ésta tenga un lazo, tenga un nudo para apoyo, acorte la cuerda o adquiera una forma útil que no necesariamente está destinada a sujetar algo. Dentro de esta funcionalidad se encuentran los nudos decorativos cuyo único fin es estético.
  • Escritura,  como los quiputs

Consejos

  • En los ejercicios de aprendizaje se deben utilizar las cuerdas personales, y no cordeles, que resulten inadecuados. No se debe aprender ningún nudo sin saber su utilidad.
  • No se pasará a otro hasta dominar el anterior.
  • Se tratará de encontrar la relación de unos nudos con otros.
  • Hay que practicarlos hasta ejecutarlos con los ojos cerrados.

A la hora de comprar una cuerda de escalada no basta con fijarse en el precio y el color. Hay cualidades y características muy importantes a tener en cuenta a la hora de comprar una cuerda.

reconocimiento comercial de una soga

1. Identificar una cuerda e interpretar la información.

En primer lugar debemos ser capaces de identificar las características de una cuerda. Conocer las partes de una cuerda y reconocer la información facilitada por el fabricante es básico para una correcta elección y utilización. Toda la información, (si se trata de una cuerda que ha pasado los controles de calidad europeos), debe venir recogida en el cabo de la siguiente forma, (Imagen de una cuerda BEAL).
En el mismo cabo podremos encontrar la longitud de la cuerda, los símbolos estándar de conformidad con las normas europeas y UIAA y por supuesto el símbolo que nos informará del tipo de cuerda, vamos a centrarnos en los 3 más utilizados.

2. Fabricación. Componentes.

Son materiales derivados del petróleo como la poliamida, el poliéster o el polipropileno. El fabricante escoge la fibra sintética adecuada a las características finales  que desee dar a la cuerda. Después, definirá el diámetro, número de husos y tipo de camisa para dar con las particularidades deseadas. Una vez fabricada, la cuerda tendrá que superar los controles de calidad que impone la Comunidad Europea (CE) y la UIAA (Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo).

Básicamente las cuerdas se componen de dos partes:

  •   El alma:  Es la parte interior y no visible de la cuerda, compuesta por miles de hilos continuos en toda la longitud de la cuerda. Es la responsable del 65-85% de la resistencia de la cuerda.
  • La camisa:  Es la parte exterior y visible de la cuerda. Su función principal es la de proteger el alma del polvo, de los rayos ultravioleta y de la abrasión; también aporta, dependiendo del tipo de cuerda, entre el 15 y 35% de resistencia total de la misma.

3. Tipos de cuerda.

Básicamente se fabrican tres tipos de cuerdas.

  • Cuerdas estáticas: Están compuestas por poliamidas poco elásticas y en su fabricación, las fibras se disponen paralelamente para evitar el efecto “yo-yo”. Se emplean para elevar o trasladar cargas y para ascender por ellas con bloqueadores.

  • Cuerdas semiestáticas: Se emplean generalmente en trabajos verticales para trabajar suspendidos de ellas. Se estiran entre el 3 y 5%.
  • Cuerdas dinámicas: Este tipo de cuerdas pueden absorber la energía que genera el impacto de una caída gracias a su capacidad de estiramiento. Su gran capacidad de elongación la logran los fabricantes utilizando poliamidas elásticas y trenzado en espiral (efecto muelle) los hilos y las hebras del alma. Su uso está indicado para todas aquellas actividades donde haya riesgo de caer desde un punto que se encuentre por encima del lugar de aseguramiento. Sin embargo el ascenso por ellas con bloqueadores es incómodo debido al efecto de encogimiento-estiramiento que producen. Además, las camisas se estropean enseguida con los bloqueadores.

Ni la estática, ni la semiestática, son cuerdas homologadas para asegurar a alguien que pueda caer desde un plano que se encuentre por encima del punto de aseguramiento, dado a que su baja capacidad de estiramiento hace que no puedan absorber la energía que se produce en una caída. Esto puede traer como consecuencia graves lesiones a la persona e incluso se podría romper la cuerda. Un ejemplo: Una caída de factor 2, con 0,6 metros de cuerda activa en una cuerda dinámica produce un impacto de unos 700 kilos, mientras que la misma caída en una cuerda estática produce un choque de unos 1.800 kilos.
Las cuerdas suelen fabricarse con diámetros diferentes, pero cada rango tiene su uso. Los diámetros inferiores a 8 milímetros se denominan cordinos y sólo se emplean para utilizarlos como anillos o cuerdas auxiliares, nunca como cuerda de aseguramiento. Aquellas que estén por encima de esta medida se denominan cuerdas.
En los extremos (cabos), las cuerdas llevan señalados unos íconos con las indicaciones para no confundir su uso.


La marca “1/2?  significa que esa cuerda está homologada para ser utilizada en doble (dos cuerdas), pero pasando por cada seguro una sola cuerda de modo alternativo. Se homologan en simple con un peso de 55 kilos y no pueden transferir una fuerza de choque por encima de los 800 kilos. El diámetro más usual es de 9 milímetros, son imprescindibles para escaladores de más de 75 kilos o en situaciones en las que pesemos más de 80 kilos y son útiles en caso de rápeles largos dado que hay mayor dificultad de corte por arista (precisamente por llevar dos cuerdas). Si se pasan las dos cuerdas por el mismo mosquetón, se lleva a un sobreesfuerzo tanto a los anclajes como a los mosquetones. Y nunca se deben utilizar en simple para asegurar a un escalador por encima del punto de aseguramiento.


La marca “1/2?  significa que esa cuerda está homologada para ser utilizada en doble (dos cuerdas), pero pasando por cada seguro una sola cuerda de modo alternativo. Se homologan en simple con un peso de 55 kilos y no pueden transferir una fuerza de choque por encima de los 800 kilos. El diámetro más usual es de 9 milímetros, son imprescindibles para escaladores de más de 75 kilos o en situaciones en las que pesemos más de 80 kilos y son útiles en caso de rápeles largos dado que hay mayor dificultad de corte por arista (precisamente por llevar dos cuerdas). Si se pasan las dos cuerdas por el mismo mosquetón, se lleva a un sobreesfuerzo tanto a los anclajes como a los mosquetones. Y nunca se deben utilizar en simple para asegurar a un escalador por encima del punto de aseguramiento.


La marca “00? quiere decir que con esa cuerda se debe escalar en doble (dos cuerdas) pasando las dos por cada uno de los seguros. Se homologan en doble con un peso de 80 kilos y con una fuerza de choque por debajo de los 800 kilos. Son útiles en zonas de escalada con exposición a bordes y filos. Permiten realizar rapeles más largos cuando se utiliza toda la extensión de las dos cuerdas.

Ventajas y desventajas de los diferentes diámetros de las cuerdas

Las cuerdas en simple son las más cómodas de manejar, más ligeras y menos estorbo si subimos con otros materiales, además de estar homologadas para cargas de hasta 80 Kilos. Pero en una caída, una arista de roca podría romper la cuerda. Las cuerdas dobles salvan este problema ya que usadas en doble nos aumentan el peso máximo de homologación a unos 110 kilos. También es mucho más difícil que una arista pueda romper las dos cuerdas al mismo tiempo. Otra ventaja es que con las cuerdas dobles, podemos realizar maniobras dobles (asegurar y realizar con la otra cuerda un pasamanos, por ejemplo). Pero éstas son más incómodas de manejar, se enredan más y pesan más que una sola cuerda.
Las cuerdas gemelas son más ligeras que las dobles, están homologadas para 80 kilos (en conjunto) y tienen el inconveniente de tener que ser utilizadas siempre las dos cuerdas a la vez.

4. Características de las cuerdas.

  • Carga de rotura:  Es la carga máxima que una cuerda puede soportar antes de romperse. La carga de rotura es proporcional al diámetro de la cuerda.
  • Capacidad de elongación:  La capacidad de elongación de una cuerda (y por tanto la de absorber la energía que se produce en una caída) es inversamente proporcional a su diámetro.
  • Fuerza de choque:  Es la energía del impacto que recibe el escalador en una caída. La fuerza de choque depende del tipo de cuerda, del factor de caída y del peso del individuo. Cuanta menor capacidad de elongación posea la cuerda mayor fuerza de choque producirá. Independientemente de la longitud de la caída, la fuerza de choque estará determinada por el factor de caída que veremos más adelante. El peso del escalador también influye, por ejemplo, en una caída de factor 0,5 en 29 metros de cuerda, un escalador de 60 kilos soportará 340 kilos, uno de 80 kilos 400 kilos y uno de 100 kilos 450 kilos. La normativa exige que la fuerza de choque de las cuerdas de seguridad nunca produzcan un impacto energético igual o superior a 12 kN (unos 1200 kilos), ya que se sabe que éste es el valor máximo que una persona de puede asumir durante un instante sin padecer lesiones mortales.
  • Factor de caída:  El factor de caída es el cociente que resulta de dividir la cantidad de metros de caída, entre el número de metros de cuerda activa que hay entre el escalador y el punto de aseguramiento, es decir: f=(altura de la caída libre)/(longitud de a cuerda activa). El mayor factor que se puede dar en una caída es el factor 2, éste se da cuando el escalador cae dos veces la longitud de la cuerda activa. Es muy importante entender bien el factor de caída ya que de él depende en gran medida la fuerza de choque. La fuerza de choque es proporcional al factor de caída.
  • Número de caídas UIAA (factor 2) que soporta:  Cuanto mayor es la cifra indicada en la etiqueta de la cuerda, habrá mayor seguridad y fiabilidad en el tiempo. Son tres los factores fundamentales que hacen una cuerda más o menos duradera: El primero, la resistencia a la abrasión de la camisa. El segundo es su elongación, por regla general, cuanto mayor es la capacidad de elongación de una cuerda, menor es su durabilidad. Y un tercer factor, es la acumulación de pequeños impactos que sufre, éstos poco a poco van restando capacidad de elongación de la cuerda. En un test se comprobó que una cuerda de 10,5 mm, tras 125 caídas de factor 0,6, había perdido el 65% de su resistencia. Toda cuerda va perdiendo con el tiempo sus propiedades iniciales. Según los fabricantes, una cuerda es fiable hasta 10 años después de la fecha de fabricación, pero una recomendación generalizada de todas las instituciones y fabricantes es la de retirar toda cuerda que llegue a los 5 años, aunque no se haya utilizado nunca y haya sido guardada en adecuadas condiciones de luz, humedad y limpieza.
  • Resistencia a la abrasión:  En general las cuerdas con camisas moderadamente rígidas y rugosas, poseen más resistencia a la abrasión que las muy suaves y flexibles. Además, existen tratamientos y elaboraciones especiales que hacen a las camisas más resistentes. Para los bomberos, las cuerdas con alta resistencia a la abrasión son muy ambicionadas.
  • Resistencia al corte en aristas:  Existen cuerdas capaces de aguantar una caída de factor 2 sobre un borde de 90o con un filo de 0,75 milímetros de radio. Esto lo logran los fabricantes reforzando interiormente la camisa con distintos tipos de monofilamentos. Este tipo de cuerdas resultan necesarias en nuestro trabajo.
  • Resistencia al calor:  La poliamida (nylon) funde a unos 250 °C. Sin embargo, hay cuerdas que incluyen kevlar o aramida en su alma para trabajar en temperaturas de hasta 300 °C. Estas cuerdas se destruyen hacia los 500 °C.
  • Flotabilidad:  Existen cuerdas flotantes gracias a un trenzado en el alma de polipropileno. Este tipo de cuerdas son muy recomendables para todas las actividades donde el agua está presente. Rescates acuáticos, barrancos, etc.
  • Impermeabilidad (tratamientos Dry):  La poliamida es capaz de absorber agua (y otros líquidos). Una cuerda mojada es más pesada y un 30% menos resistente. Hoy día, los fabricantes utilizan la impregnación de la cuerda en una solución de fluoropolímeros, para combatir la permeabilidad. Este tratamiento, dicen los fabricantes, alarga la vida de la cuerda en un 15-20%. Las cuerdas, durante nuestras intervenciones, se pueden impregnar en el suelo de productos muy nocivos, por ello con cuerdas impermeables el riesgo de impregnación disminuye.

5. Consejos para la compra de una cuerda.

Cuando vayamos a comprar una cuerda de escalada, tenemos que leer cuidadosamente el instructivo que siempre trae adjunta para comprobar que realmente esa cuerda está homologada para el uso que queremos darle. En la etiqueta están todos los detalles que nos interesan. Si hablamos de una cuerda dinámica, vendrá la certificación EN 892, y si se trata de una cuerda estática o semiestática veremos la certificación EN 1891. También debemos fijarnos en su fecha de fabricación, pues cuando más reciente mejor, ya que no hay que olvidar que las cuerdas hay que retirarlas de circulación a los 5 años de su fabricación aunque jamás haya sido utilizada.
Otros datos que merecen nuestra atención en la etiqueta es el diámetro (pues de él depende las características y usos de la cuerda) y su longitud. Recordemos que no todas las cuerdas están homologadas para las mismas tareas, ni todas se usan del mismo modo, ni todas las actividades tienen cuerdas homologadas. Por ejemplo, no existe ninguna cuerda homologada para realizar “puenting” o “tirolinas” de modo específico. Por ello hay que tener cuidado al realizar estas actividades porque podemos llevarnos un buen susto o, peor, sufrir un accidente.

6. Cuidados en su utilización.

  • Comprar la cuerda adecuada al uso específico que se le quiera dar.
  • Realizar una ficha de vida de la cuerda.
  • Jamás utilizarla para otros fines que no sean de seguridad personal (arrastres, etc)
  • Evitar pisarla.
  • No dejar que pase por aristas. Para ello, se pueden usar salva cuerdas comerciales, o bien, trozos de manguera que protejan las cuerdas de aristas.
  • Evitar realizar péndulos cuando la cuerda esté en contacto con una pared, arista, etc.
  • Intentar evitar en lo posible, el contacto de la cuerda con tierra, arena, y con cualquier otro material que pueda introducirse por la camisa y desgaste la cuerda.
  • Cepillarlas siempre que haya tenido contacto con estos materiales (utilizar cepillo especial)
  • Después de cada uso, revisar la cuerda buscando bultos, depresiones, cambios de rigidez, agujeros en la camisa o mucha pelusa suelta.
  • Anotar el uso de la cuerda, tiempo e incidencias en la ficha de la cuerda.
  • Lavarla, sólo con agua, cuando la camisa está muy sucia.
  • No exponer la cuerda a productos o gases químicos.
  • Secarla lejos de fuentes de calor y protegiéndola del sol.
  • Guardarla en un lugar fresco y seco. Jamás cerca de productos químicos, gasolina, gasoil, aceites, ácidos, etc. No solo les afecta el producto sino también sus gases. El mínimo contacto con ácidos (sulfúrico, nítrico, clorhídrico, etc.), pudre la cuerda sin que visiblemente se note nada.
  • Guardarla seca, sin colgar, sin nudos y enrollada floja. Aunque mejor si se puede guardar un una bolsa, mochila o porta cuerdas. En este caso, meter la cuerda a la bolsa sin enrollar.

7. Cuidados y mantenimiento de cordinos y cintas.

La revisión de los cordinos será igual que la revisión efectuada a las cuerdas. Observaremos si existe zonas rígidas, depresiones o abultamientos, bocados en la camisa o curvas con ángulo no redondeado.

8. Cuándo dejar de utilizar la cuerda.

Cuando se detecten bultos, depresiones, cambios de rigidez, agujeros en la camisa. Cuando suelte gran cantidad de pelusa, y cuando lleve entre 100 y 200 usos. Después de pasar 5 años de su fabricación. Cuando acumule gran cantidad de pequeños vuelos. O un vuelo de factor 2. O simplemente cuando por varias razones se desconfíe de ella.